La palabra “eutanasia” proviene del griego y quiere decir “buena muerte”, hoy día hace referencia (erróneamente) al acto de acabar con la vida de otra persona, a petición de la misma, con el fin de minimizar su sufrimiento.
El catolisismo, así como otras formas de religión, es contrarío a la eutanasia activa; que no es mismo que la eutanasia pasiva.
Los antiguos griegos consideraban un acto de cobardía el acto de quitarse la vida, yo considero que la palabra adecuada es “desesperación”. Así los pacientes terminales desesperan, por lo menos aquellos que se encuentran con cierto grado de lucidez, al encontrarse ante una enfermedad que los consume lentamente.
Nosotros hemos olvidado que en Estados Unidos surgió el caso de Terry Schiavo, una mujer que hacía 15 años “vivía” trasformada en un “humanoide”, a la que se le aplico la eutanasia pasiva. Mientras que el acontecimiento vendía, los medios no dejaban de hacer negocios, se transmitieron videos en los que se observaba a una Terry con los ojos bien abiertos, casi desorbitados, con la boca en forma de mueca y reaccionando apenas, a estímulos externos.
¿Puede el caso de Terry ser considerado vida? Seamos racionales… como puede ser considerado vida el no llevar una vida normal, interactuando con los seres queridos, estudiando, trabajando o lo que quiera uno hacer. En mi opinión la vida te plantea obstáculos, o como los quieran llamar, para que uno evolucione y crezca ¿Qué evolución o crecimiento puede tener una persona que no hace otra cosa que respirar, y no por cuenta propia? Sin embargo, en cuanto respecta a la eutanasia pasiva considero que se puede realizar, siempre y cuando, el paciente haya expresado explícitamente (y que sea demostrable) su consentimiento a no perdurar su vida mediante la utilización de maquinaria.
Por otro lado en el caso de la eutanasia activa (ayudar al otro a morir) opino que el que “ayuda” debe realizar un “examen de conciencia”, preguntarse seriamente por quién la esta realizando, por el paciente o por puro egoísmo, es muy difícil ver a un familiar sufrir, tanto que llega un momento en que se le desea muerte (está en nuestra naturaleza), el hilo que separa estas dos opciones es muy delgado.
Así mismo, considero que no es menester de los médicos realizarla, debido a que se plantearía una contradicción con su función social… El acto debe ser realizado por una persona querida, cercana al enfermo terminal, que tenga plena conciencia de lo que hace y porque lo hace. Al fin y al cabo es para la “tranquilidad” del paciente, ¿no?
Fotos
http://www.suol.fi/raamattunet/eutanasi.html
http://www.foros.catholic.net
http://weblog.maimonides.edu/gerontologia/archives/2005_03.html

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